Arquitectura moderna: simplicidad y funcionalidad

La arquitectura moderna designa el conjunto de corrientes de arquitectura que se han desarrollado a lo largo del siglo XX a partir de los cambios técnicos, sociales y culturales vinculados a la revolución industrial.

Esta revolución artística tuvo su origen en la Escuela de la Bauhaus y su principal desarrollo en el Movimiento Moderno vinculado al Congreso Internacional de Arquitectura Moderna (1928-1959).

Aunque los orígenes de este movimiento pueden buscarse ya a finales del siglo XIX, con figuras como Peter Behrens, sus auge se produjo a partir de la década de 1920 gracias a arquitectos como Walter Gropius,Frank Lloyd Wright, Mies van der Rohe y Le Corbusier.

La llegada de Hitler al poder en 1933, provocó la salida del país de numerosos arquitectos y creadores que comenzaron de extender los principios de este movimiento a otros países.

Este movimiento se caracteriza principalmente por la ausencia de ornamento, la simplificación de las formas y la desaparición de la composición académica clásica, que fue sustituida por una estética con referencias a las distintas tendencias del arte moderno (cubismo, neoplasticismo, futurismo, etc.). Uno de los cambios más significativos fue el uso de nuevos materiales como el acero y el hormigón armado.

arquitectura moderna

Se pueden distinguir dos tendencias principales: el funcionalismo racionalista y el organicista. El primero se caracteriza por la predilección por las formas geométricas simples con criterios ortogonales. Es la depuración de lo ya sobresaturado, dejando solamente lo esencial, lo práctico y funcional para cada situación. Por otro lado, el funcionalismo organicista es una filosofía de la arquitectura que promueve la armonía entre el hábitat humano y el mundo natural.

En las últimas décadas del siglo se produjo un radical cuestionamiento de la modernidad a través de su desconstrucción, y que en arquitectura fue interpretado a través de los movimientos denominados desconstructivismo y arquitectura posmoderna.

El deconstructivismo nació a finales de la década de 1980 que se caracteriza por la fragmentación, el proceso de diseño no lineal, el interés por la manipulación de las ideas de la superficie de las estructuras y, en apariencia, de la geometría no euclídea (por ejemplo, formas no rectilíneas). Estas técnicas se emplean para distorsionar y dislocar algunos de los principios elementales de la arquitectura como la estructura y la envolvente del edificio.

 

 

 

Si te ha gustado comparte con tus amigos esta entrada:

Share Twittear Share