RESIDUS DE CONSTRUCCIÓ I DEMOLICIÓ

Los Residuos de Construcción y Demolición (RCD), conocidos habitualmente como escombros, son aquellos constituidos básicamente por todos los desechos generados en las actividades propias de construcción, remodelación, rehabilitació, reforma, demolición y mantenimiento de edificios o infraestructuras en general.
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En la actualidad, la generación de los RCD ha aumentado como consecuencia del crecimiento urbano. Hasta hace un tiempo, el destino de estos residuos era el vertedero, lo que provocó su saturación, o bien se abandonaban “escombreras” o vertederos ilegales.
La incorrecta gestión de estos residuos ha provocado un fuerte deterioro ambiental y paisajístico, ya que el depósito en terrenos no acondicionados trae como consecuencia la contaminación del suelo o incluso de las aguas subterráneas. Este deterioro del medio ambiente, también se debe al impacto que origina despreciar una cantidad importante de residuos de materiales susceptibles de ser recuperados y reciclados.
En el campo de la arquitectura, para llevar a cabo el reciclaje de los RCD y reutilizarlos como materiales secundarios, se debe partir de un proyecto de demolición adecuado. Esto conlleva una preclasificación y la retirada ordenada por tipologías de los materiales residuales (fusta, hierro y acero, formigó, vidrio, y otros), así como el establecimiento de una planificación y adaptación del empleo que proporcione cauces de viabilidad al reciclado de los materiales, independientemente de su origen y tipología.
Una de las primeras dificultades del reciclado está en la heterogeneidad de los materiales de partida y el desconocimiento de los orígenes y procedencia de los residuos. Cuanto más homogéneos sean los residuos que se producen, más facilidad hay en su reutilización y que a su vez se puede llevar a cabo con mayores garantías.planta_demolicion
De manera esquemática, el proceso que se realiza en el reciclado de RDC se puede dividir en:
Proceso de recepción del material: En el acceso a la planta, tanto los vehículos que realizan el transporte de material hacia la planta como los que salen con subproductos, son sometidos a pesaje y control mediante una báscula para camiones.
Proceso de triaje y de clasificación: Se procede a inspeccionar visualmente el material. Luego en caso que sea material que no haya que tratar (tierras de excavación) es enviado a la plaza de stockaje. Tras esta primera selección, el material se incorpora a la línea de triaje, en la cual se hace una doble separación. Una primera mecánica mediante un tromel, donde se separan distintas fracciones: metálicos, maderas, plásticos, papel y cartón. El material no clasificado se incorpora en la línea de triaje manual. Los elementos no separados en esta línea constituyen el material de rechazo, que se incorpora a vertedero controlado.
Proceso de reciclaje: Los materiales aptos para ser reciclados son reintroducidos en el ciclo comercial correspondiente, a través de empresas especializadas en cada caso.

Proceso de stockaje: Las zonas de almacenamiento previstas para los diferentes materiales (subproductos), tienen el fin de que cuando haya la cantidad suficiente se proceda a la retirada y reciclaje de los mismos.
Proceso de eliminación: El material no apto para su reutilización o reciclaje se deposita en el área de eliminación.

Para que esto sea posible, deben incrementarse las investigaciones que den soluciones al reciclado, así como la inversión en nuevas vías de aplicación de los materiales de construcción reciclados. Solo de esta forma podrá frenarse el deterioro medioambiental y paisajístico, y la contaminación del suelo y de las aguas subterráneas. Los arquitectos tenemos una responsabilidad creciente en el logro de esa meta; debemos construir teniendo en mente la importancia de la correcta gestión de los residuos para asegurar un futuro sostenible.