El origen del Passivhaus, o de cómo hacer bien las cosas

El término Passivhaus se convertirá a partir de ahora en el leitmotiv de los arquitectos. Una de las razones de este hecho es una nueva forma de entender y repensar la arquitectura, como una disciplina al servicio de las personas, y no ya un producto de una época pasada de excesos y arquitectura desmesurada. Pero ¿cuándo se empleó por primera vez este término? A pesar de que sus principios beben de la arquitectura tradicional, el origen de la casa pasiva como tal no llega a los cuarenta años, y pese a que fue Alemania la que sistematizó este tipo de construcción, su origen es un poco más lejano.

El término casa pasiva se empleó por primera vez en EEUU en los 80, y proponía un modelo capaz de aunar innovación y eficiencia, consiguiendo un consumo de energía prácticamente nulo. Este término establecía diferentes rangos dependiendo del clima, teniendo en cuenta factores como la temperatura, la humedad, el viento o el impacto solar, y determinando a su vez la ubicación, la orientación, el nivel de aislamiento o los sistemas de ventilación y estructura de la casa. Pero, ¿acaso no nos suena esto a las pautas de arquitectura sostenible? La casa pasiva deviene de una forma de entender la arquitectura lógica y racional, aprovechando los recursos naturales y la técnica para conseguir el mayor nivel de confort, tal y como se ha entendido tradicionalmente la arquitectura hasta hace apenas unos años.

 

AIRO Blog Passivhause _____________

 

El término Passivhaus, que proviene del alemán, y se traduce como “Casa Pasiva” perfeccionó la idea de máximo confort térmico y energía nula, hasta convertirlo en una seña de identidad, sistematizada a través del instituto Passivhaus y su certificación. El estándar Passivhaus permite un ahorro de hasta un 60% de energía en climas mediterráneos, llegando a un 80% en climas fríos como el de Alemania. Lo que nos permite deducir, que una inversión alta a priori en unas calidades superiores “se nota”. Es decir, en poco tiempo el dinero invertido para la construcción se amortiza en costos indirectos de calefacción, y lo que es más importante, en confort personal.

El primer edificio construido con el estándar Passivhaus se realizó en Darmstadt, en el 1990, siendo el primero de miles de casas construidas en Alemania y Austria en los siguientes años. A partir de aquí el estándar Passivhaus se propagó por todo el mundo, llegando a España a través de la Plataforma de Edificación Passivhaus, y extendiéndose por Andalucía, Cataluña, País Vasco, Cantabria, Madrid o Galicia.

El interés hacia los principios del Passivhaus se ha acentuado recientemente, debido a la nueva directiva europea del 2020 sobre eficiencia energética, que se propone para nuestro futuro inmediato el ahorro de un 20% de las energías primarias; hecho que afectará al proceso de construcción y consumo de energía de los edificios. Lo que nos conducirá, en el caso español, a una actualización de los sistemas constructivos, deficientes todavía en unos requisitos tan exigentes.

 

Vivienda modular industrializada AIRO construida según estándar Passivhaus

 

Escrito por Melisa Duque

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