La vivienda industrializada y sus mitos

La industrialización en la construcción se ha erigido como uno de los sectores con más futuro en la arquitectura global. La vivienda industrializada tiene su origen en los comienzos del siglo XIX, con el Balloon frame de Chicago o las Colonial Portable Cottages de Australia y Sudáfrica; y se ha ido desarrollando a un ritmo vertiginoso en estos últimos dos siglos, posibilitando una mayor sostenibilidad atendiendo al ciclo de los materiales, reducción en los costes, y una especialización en el montaje y construcción.

Nos encontramos en un momento de cambio, en el que todo a nuestro alrededor pasa por una sistematización y especialización en base a unos estándares de calidad. El sector de la construcción se encuentra todavía en proceso de adaptación a estos cambios, con un ritmo claramente más lento que otras disciplinas. La vivienda tradicional, tal y como hasta ahora se ha entendido, pasará por un reciclaje en estos próximos años, ya que la forma de producción de los materiales está cambiando a su vez. Frente a esta forma de producción, la vivienda industrializada es la que se adapta mejor a los criterios actuales, éxito derivado principalmente de la tecnificación de su proceso.

Mientras que países como Estados Unidos, Canadá o Francia se sitúan a la cabeza de la industrialización, España se encuentra a la cola a la hora de elegir este tipo de construcción. Parece que en España, el cuento infantil “Los tres cerditos y el lobo” caló hondo en nuestra conciencia e imaginario, y sólo aceptamos como válidas las construcciones tradicionales en húmedo, a base de capas de mortero y cemento. Pudiera ser que en España haya una preferencia por la casa tradicional de mortero y ladrillo; pero se intuyen una serie de prejuicios frente a la casa industrializada fruto del desconocimiento y el temor a lo nuevo. El más enraizado de todos estos prejuicios es el de la inestabilidad de las casas industrializadas frente a las casas tradicionales.

 

Construcción húmeda  vs construcción en seco
Construcción húmeda vs construcción en seco

 
Las viviendas industrializadas poseen cimientos exactamente de la misma manera que las viviendas tradicionales, comunicando sus esfuerzos al terreno de una manera sólida. Existen ejemplos de vivienda industrializada provisional, pero conviene aclarar que vivienda industrializada no equivale a vivienda provisional. La industrialización tampoco equivale a un montaje malo. La rapidez de montaje radica precisamente en el hecho de que sean construidas en taller y no en obra, de manera que sus materiales presentan las mismas prestaciones técnicas, pero existen menores posibilidades de fallo constructivo derivados de un operario incompetente. Otro de los prejuicios más extendidos es el que dice que las viviendas industrializadas no se preocupan por el diseño y son todas iguales.

El hecho de que una vivienda sea industrializada no tiene nada que ver con su estética. Son conceptos diferentes. El diseño de una vivienda, y que ésta sea del agrado del cliente, depende del criterio y el interés del arquitecto y su saber hacer. Además, cabe decir, que la imagen final de una vivienda equivale en gran parte a los acabados empleados, tanto en una vivienda tradicional como en una vivienda industrializada; y que estos acabados dependen en gran medida del cliente.

Respecto al tema de si la vivienda industrializada es siempre igual, habría que establecer una serie de matices. La casa industrializada se basa en un estándar o modelo, que realizado de manera sistemática se convierte en una forma competitiva y estudiada de construir. Sin embargo, no se pretende fabricar casas como churros. Más bien, cualquier buen arquitecto estará de acuerdo en que las casas deben de ser adaptables en una proporción al cliente. En nuestro caso, al menos, apostamos por que así sea.

 

Casa industrializada de AIRO Edificios en construcción
Ejemplo de casa industrializada de AIRO Edificios

 
Otro mito: “Las casas industrializadas no son para toda la vida”. Las viviendas industrializadas tienen la misma durabilidad que una vivienda tradicional. En la perdurabilidad de una construcción existen varios factores determinantes. Uno de ellos es el de la calidad de los materiales. Otra es la calidad de la propia construcción y su capacidad de adaptarse al medio. El hecho de que la construcción se realice en seco no tiene nada que ver con la durabilidad.

Los materiales con los que se construye una vivienda industrializada están avalados por los estándares más elevados de calidad, ¿acaso el acero, por ejemplo, no es un material muy loable?

Por otro lado, podríamos decir que la vivienda industrializada posee una gran ventaja frente a las obras construidas en húmedo, y es la posibilidad de la tecnificación y la especialización de los montadores, y la realización de la obra en gran parte en taller, bajo unas condiciones siempre controladas, evitando por ejemplo, la exposición a inclemencias del tiempo.

Así que, convendría más a partir de ahora, entender que la vivienda industrializada puede ser un sector muy competente, con un nivel arquitectónico de alta calidad, innovador y con mayores prestaciones que la vivienda tradicional.

Escrito por Melisa Duque

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