LOS “CERTIFICADOS BLANCOS” REDUCIRÍAN EL CONSUMO DE ENERGÍA EN UN 10,5% HASTA 2020

Desde el año 2002 se están llevando a cabo, en algunos países de la Unión Europea, los denominados “certificados blancos“, como instrumento para obtener una mejor eficiencia energética. Países como Reino Unido, Francia, Dinamarca, Italia, Bélgica o Polonia están aplicando esta medida, y en España, el Gobierno está debatiendo la posibilidad de implantarlos para mejorar la eficiencia energética.

El objetivo de estos certificados blancos, es que las distribuidoras o suministradoras reduzcan el consumo de energía mediante la aplicación de medidas que mejoren la eficiencia energética al menor coste posible. En otras palabras, el Gobierno obligaría a los suministradores o distribuidores de energía, a obtener un determinado nivel de ahorro en un tiempo limitado, cumpliendo unos determinados plazos. Este ahorro se conseguiría mediante la realización de proyectos de mejora de la eficiencia energética, ya sea en las zonas residenciales, las industriales o para suplir las necesidades del transporte.

La Unión Europea da libertad a la hora de elegir hacia quién va enfocado el certificado blanco, si a las distribuidoras o a las suministradoras. En el caso de España, se está estudiando que dichos certificados los obtengan las suministradoras pareciéndose así, al modelo británico. También se daría la posibilidad de elegir el sector, residencial, industrial o del transporte.

Con estos documentos, se certifica la reducción del consumo energético alcanzado, pudiéndose combinar con la obligación de alcanzar un objetivo de ahorro energético. En el caso de que los suministradores o distribuidores de energía no cumplan con el objetivo sobre su consumo de energía establecido, estarían obligados a pagar una penalización.

Los certificados blancos serían entregados a los suministradores cuando la energía ahorrada superara un umbral, y sería entonces cuando el suministrador podría usar el certificado para su propia obligación, o venderlo a otros suministradores que no pudiesen alcanzar sus objetivos.

El Gobierno se está planteando la posibilidad de realizar un catálogo en el que se detallen cuántos certificados se pueden obtener por cada una de las medidas que se adopten. Se calcula que el ahorro anual de energía rondaría el 1,5 % y que permitiría reducir el consumo de energía en un 10,5 % hasta 2020.

Con la aprobación de la Directiva Europea 2011/0172 (COD) en 2011, el Gobierno tiene hasta el próximo junio para aplicar esta medida. Por ello, se está preparando un Real Decreto sobre eficiencia energética en el que se recoja todo lo relacionado con los certificados blancos.

Por último, otras de las medidas que se están estudiando en este futuro RD, sería la obligación de que, a partir del 1 de enero del 2017, todas las instalaciones de calefacción central tuviesen un contador individual en las viviendas y la la regulación de nuevas auditorías energéticas, obligatorias para empresas con más de 250 empleados y con un volumen de negocio anual de más de 50 millones.

Fuente: Inarquia